Nuestro objetivo: lo menos posible – tanto como sea necesario.

A menudo no hay plazas de psicoterapia disponibles a corto plazo y el tiempo del médico de atención primaria es limitado. Una prescripción poco crítica a veces conduce incluso a dependencias y a una cronificación de la enfermedad. Sin embargo, el planteamiento sensato y cuidadosamente planificado de medicamentos psíquicamente efectivos para el paciente puede ser muy razonable, mejorar los resultados de tratamiento y acortar la terapia.

Además de los medicamentos habituales, en determinados casos y tras comentarlo con el paciente también utilizamos sustancias que no están disponibles o que no son habituales en todos los países (uso fuera de indicación).

Lo principal es que los medicamentos sean seguros y no dañen al paciente. Por ejemplo, una dosificación no anestesiante del narcótico ketamina, conocido hace años, en muchas personas tiene un efecto inmediato e intensivo sobre la depresión. Ya durante la primera infusión hace desaparecer a menudo los pensamientos de suicidio. La mayoría de los pacientes afirman que después de su tratamiento con ketamina su estado de ánimo ha mejorado notablemente y se notan más claros a la hora de pensar.

La ketamina no solo trata los trastornos depresivos, sino también los trastornos de estrés postraumáticos (TEPT) y los trastornos obsesivo-compulsivos (TOC).

El medicamento Baclofen, que también se ha utilizado mucho tiempo contra espasmos, puede reducir considerablemente la exigencia de una sustancia (las ansias) en caso de adicciones al alcohol y la cocaína.

Para prevenir recaídas, ante dependencias a la heroína u otros opiáceos pueden implantarse pellets de naltrexona que en adelante neutralizan el efecto.

En cualquier caso, buscamos para usted el apoyo medicamentoso adecuado para su tratamiento y nos orientamos a los resultados de investigación internacionales actuales.

Utilice nuestro cuestionario para plantear su problema. El mismo día que lo envíe recibirá una recomendación de terapia sin compromiso!