El consumo de cocaína está muy extendido en Europa. Después del cannabis, la cocaína es posiblemente la droga ilegal con mayor prevalencia de consumo. Entre los visitantes regulares a eventos de club, alrededor de cada cuarta persona toma cocina con regularidad. Hay muchas personas que solo consumen cocaína de manera ocasional. El consumo regular de cocaína puede producir hipertensión, infartos de corazón y cerebrales y, en caso de inhalación nasal, puede producir necrosis en la zona del tejido mucoso y del tabique nasal. El «crack» se trata de cocaína mezclada con bicarbonato que se evaporiza y con ello puede introducirse más rápido y tiene un potencial de dependencia claramente superior. También es posible la inyección intravenosa de cocaína. Después de un consumo a largo plazo de cocaína se describe a menudo la aparición de delirio de parasitosis.

Debido al aumento masivo de neurotransmisores en el sistema de recompensa del cerebro, tras la finalización del efecto se llega a un fuerte mal humor depresivo que produce un fuerte anhelo tras un nuevo consumo. 

MAS SOBRE ALCOHOLISMO E OTROS ADICCIONES

Diagnóstico:

  • ¿Existen enfermedades psiquiátricas o somáticas subyacentes(TDAH, otras dependencias)?
  • ¿Existen  enfermedades secundarias (hipertensión, depresión, psicosis)?
  • ¿Como debe verse la tendencia al consumo en el ámbito familiar y de trabajo? 
  • ¿Para qué está motivado el paciente?
  • ¿Qué recursos tiene el paciente?

 

Tratamiento de la adicción de cocaína:

Dependiendo de la situación individual se aplicarán los siguientes elementos terapéuticos en el tratamiento de la adicción a la cocaína:

Las transfusiones de ketamina pueden contribuir a la reducción de la ansiedad (presión de la adicción) y al fomento de la motivación. Con ello se mejora también la sintomatología depresiva que se produce con la abstinencia. 

La psicoterapia intensiva (motivational interviewing) en la terapia individual mejora la motivación y trata posibles problemas que evitan que se deje el consumo.

 La estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr) y la estimulación transcraneal con corriente directa (TDCS)  reducen significativamente la ansiedad y mejoran el pronóstico a largo plazo.

El neurofeedback mejora la autorregulación del cerebro y reduce la ansiedad.

Methylphenidat  puede utilizarse en determinados casos para el bloqueo de receptores y puede recetarse en concreto al inicio de la asistencia.

Una terapia deportiva individualizada, unida al aprendizaje de procedimientos de relajación, completa el enfoque terapéutico.

Una medicación frente la ansiedad con Baclofen puede reducir el riesgo de recaída.

Según las dificultades de la dependencia y los recursos de los pacientes, el tratamiento puede ser ambulante, de varios días en la clínica o inicialmente estacionario. Partimos de una terapia intensiva de dos a tres semanas con sesiones de psicoterapia diarias, estimulación cerebral, terapia deportiva y el aprendizaje de técnicas de relajación. Es importante un enfoque de profilácticos preventivos, ya que los adictos a la cocaína, también después de años pueden desarrollar una presión adictiva considerable debido a un estímulo asociativo.

Nuestro enfoque terapéutico es absolutamente discreto y se trabaja de forma modal y exclusivamente en terapia individual. Con ello nuestro enfoque terapéutico se diferencia de forma considerable de las clínicas de adicción convencionales.