Un diagnóstico de cáncer a menudo deriva en miedos y reacciones depresivas puede llegar a vivirse como algo muy traumático; en el sentido en que pueden provocar estrés postraumático. Sin embargo, precisamente el transcurso posterior del tratamiento exige una estabilidad anímica que permita al paciente resistir bien las operaciones y la posible quimioterapia y poder mantener la calidad de vida.

El control de los dolores y efectos secundarios del tratamiento mejora la calidad de vida, lo cual permite que en muchos casos mejore el pronóstico. En este sentido, la psicoterapia, los procesos de relajación, el deporte y la hipnosis cumplen una función muy importante. Los pacientes que practican deporte y están esperanzados tienen un pronóstico claramente mejor ante muchas enfermedades malignas. La hipnosis ayuda a reducir los dolores y los efectos secundarios de la quimioterapia. Los ejercicios imaginativos guiados conducen a mejoras del sistema inmunológico y pueden contribuir así a una evolución favorable.

Durante su estancia, los pacientes con cáncer pueden recibir la quimioterapia necesaria de forma ambulante, diurna o interna. Para ello está disponible la CLÍNICA LUZ con todas sus especialidades médicas. De forma paralela o a continuación se realiza una terapia diseñada para el caso individual con psicoterapia, hipnosis, técnicas de relajación y terapia deportiva o equinoterapia. También pueden aplicarse procesos complementarios de naturopatía.