Invitatión: „Nuevas formas en el tratamiento de la depresión“ | 15.03.2019 | Sotogrande

Depresiones seran uno de los desafios más grande para los sistemas de salud en las próximas decadas, según la OMS. Casi el 20 por ciento de la población por lo menos una vez en su vida ha sufriendo un episodio depresivo que a veces llega hasta intentos suicidio.

La mayoria de los depresiones sólo se trata con una medicación antidepresiva, a veces también con psicoterapia. Pero los resultado no suelen ser muy buenos.

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INVITACIÓN | Jornada de puertas abiertas | 9 de Marzo | 16-19 h

Le invitamos cordialmente a pasar la tarde conociendo las nuestras nuevas estancias del Instituto Dr. Scheib en la Clínica Luz.

Nuestro equipo de médicos y terapeutas le presentará nuestros métodos de trabajo y las actuales tecnologías que aplicamos.


CUANDO: Viernes, 9 de Marzo 2018 | 16 – 19 h

DONDA: ClÌNICA LUZ, INSTITUTO DE MEDICINA PSICOSOMÁTICA
| C/ Camilo José Cela, 20 | Palma de Mallorca


¡Experimente!

Nuestro programa:

  • EEG cuantitativa y neurorretroalimentación
    ¡Observe su cerebro mientras piensa! ¡Vea en el Brain Avatar la actividad de las diferentes áreas cerebrales durante la grabación del EEG y experimente cómo se visualizan el estrés o la relajación en el funcionamiento cerebral!
    ¡Compruebe también cómo su cerebro es capaz, solo mediante la concentración, de modificar animaciones en la pantalla e influir así sobre todo el sistema nervioso vegetativo!
    El electroencefalograma cuantitativo ayuda en el diagnóstico de los más diversos trastornos. La neurorretroalimentación se aplica, sobre todo, en TDA/TDAH, convulsiones, adicciones, depresión, trastornos de ansiedad y dolores crónicos.
  • Estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS)
    Experimente cómo, a través de la estimulación del cerebro con un campo magnético potente, pueden producirse espasmos musculares.
    La rTMS estimula la actividad cerebral Resulta especialmente adecuada para el tratamiento de la depresión,
    tinnitus, parálisis tras accidentes cerebrovasculares, e incluso produce mejorías en pacientes con demencia.
  • Biorretroalimentación periférica y biorretroalimentación sobre la VFC
    Experimente como cambian el tono muscular, la resistencia de la piel y la respiración durante el estrés y cómo unos ejercicios de relajación sencillos pueden influir en estas reacciones. Dirija un globo aerostático solo a través del apaciguamiento de su actividad cardíaca.
    Utilizamos la biorretroalimentación para dolores de espalda, migrañas e incontinencia. La biorretroalimentación sobre la VFC actúa contra la enfermedad coronaria y la hipertensión.
  • Terapia conductual en la realidad virtual
    ¡Suba a un edificio con unas gafas VR en un ascensor exterior! Incluso aunque no padezca de miedo a las alturas – podemos medir las reacciones de ansiedad de su cuerpo y combatirlas con ejercicios de relajación especiales.
    Utilizamos programas terapéuticos de realidad virtual en fobias; por ejemplo, miedo a las alturas, miedo a los
    animales o a las aglomeraciones.
  • Tratamiento de ketamina en perfusión para depresiones
    ¡Vea en un vídeo el efecto de una perfusión de ketamina sobre la actividad cerebral! Escuche el informe de una
    paciente sobre su efecto en una depresión grave.
    Utilizamos perfusiones de ketamina para depresiones, dolores crónicos, trastorno obsesivo-compulsivo y trastornos de estrés postraumático.
  • Deporte y fisioterapia
    Pruebe la placa vibratoria con nuestra entrenadora personal.
    Utilizamos este método para el tratamiento, por ejemplo, de incontinencia y dolores de espalda, así como para
    obtener una curación más rápida tras la operación de articulaciones.

¡Y CONOZCA A NUESTRO EQUIPO!

Somos un equipo multiprofesional que se compone de médicos especialistas para medicina psicosomática, psiquiatría, medicina general, psicólogos, psicoterapeutas médicos
y psicológos, terapeutas para adicciones y traumas, así como terapeutas deportivos y fisioterapeutas.

NOS ALEGRAMOS DE SU VISITA!

Cordialmente
Dr. Mario Scheib y su equipo

Investigadores de EEUU han hallado anomalías comunes en la sustancia blanca cerebral en niños con rasgos autistas.

El estudio ha sido dirigido por investigadores del Departamento de Psiquiatría Infantil y Adolescente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York , en Estados Unidos. El nuevo estudio se ha centrado en la materia blanca, haces de nervios que transmiten información entre regiones cerebrales. Los autores de dicho estudio han afirmado que el vínculo entre la gravedad de los síntomas y los patrones estructurales de la sustancia blanca era más evidentes en la región del cerebro llamada cuerpo calloso, la cual conecta los hemisferios cerebrales izquierdo y derecho y permite la comunicación entre ellos.

El hecho de que se pudieran encontrar correlaciones entre los rasgos TEA y la estructura de la sustancia blanca a través de los diagnósticos sugiere mecanismos compartidos de la enfermedad y la existencia de biomarcadores que podrían utilizarse para guiar el diseño de pruebas diagnósticas y tratamientos más específicos. Este es el hallazgo de un nuevo estudio que destaca evidencia que apoya la teoría de que los mecanismos cerebrales subyacentes comunes pueden ser responsables de los rasgos autistas observados en ambos diagnósticos.

El TEA y el TDAH son dos de los trastornos del desarrollo neurológico pediátrico más frecuentes. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos calculan que aproximadamente uno de cada 68 niños sufre de algún grado de TEA, mientras que la Asociación de Psiquiátrica Americana se aproxima a que alrededor del cinco por ciento de los niños estadounidenses padecen TDAH.

Los investigadores analizaron imágenes digitales de los cerebros de 174 niños: 69 con diagnóstico de TEA; 55 con diagnóstico de TDAH; y 50 niños con desarrollo normal. Todos recibieron atención como pacientes ambulatorios en el Centro de Estudios Infantiles, parte del Hospital de Niños Hassenfeld en NYU Langone. La mayoría de los participantes eran varones, lo que refleja su mayor prevalencia de TEA y TDAH.

Además de los análisis categóricos tradicionales el equipo realizó análisis dimensionales, buscando datos a través de los grupos de diagnóstico. Esto proporcionó una imagen más completa de las asociaciones entre los síntomas del trastorno cerebral y la estructura de la materia blanca. Para el análisis dimensional se usaron formularios que completaron los padres sobre los comportamientos y síntomas del niño.

Al comparar la gravedad de los síntomas de TEA, independientemente del diagnóstico, con las imágenes cerebrales, los investigadores pudieron ver más claramente las relaciones entre el cerebro y el comportamiento. Concluyeron que cuanto más severos son los rasgos autistas del individuo, menor es la integridad de la sustancia blanca en las áreas afectadas del cerebro.

Prevenir la „depresión otoñal“

Cuando llega el otoño aumenta el número de personas que padecen depresión. Los días largos, calurosos y soleados del verano comienzan a hacerse más cortos, lluviosos y fríos. Estos cambios ambientales afectan a nuestro organismo y pueden provocar la aparición de la conocida „depresión otoñal“ ¿En qué consiste? ¿Por qué aparece? ¿Qué recomiendan los psicólogos?

Con la llegada del otoño son muchas las personas que sufren una bajada en el estado de ánimo que les lleva a sentirse muy deprimidos, cansados y apáticos. Los síntomas más comunes son la tristeza, la desmotivación, la desgana, la apatía, el cansancio, los pensamientos negativos, la desconcentración, el insomnio o dificultad para conciliar el sueño, el mal carácter y peor humor, la reducción del deseo sexual, la reducción del rendimiento, etc. El trastorno Afectivo Estacional hoy día no solo se considera un síndrome sino también un determinante del trastorno depresivo mayor.

Algunos expertos defienden que las causas de los síntomas depresivos en otoño pueden derivarse de las alteraciones hormonales que experimenta el organismo por la disminución de luz solar y los cambios climáticos. La disminución de horas de sol en otoño provoca que el cerebro libere menos cantidad de serotonina, sustancia involucrada en la regulación del estado de ánimo. La melatonina también parece jugar un papel importante en el trastorno afectivo estacional, en cuyo caso se asocia con una alteración de los ritmos biológicos y reducción de la temperatura corporal, responsables de síntomas como el cansacio, la apatía, el insomnio y el aumento del apetito en alimentos ricos en grasas e hidratos de carbono. Así, las personas más sensibles a estos cambios pueden sufrir depresión, o agravar los síntomas del trastorno depresivo mayor.

La depresión otoñal es un trastorno pasajero que se puede prevenir teniendo en cuenta algunas claves tan sencillas como estas:

1. Es importante prolongar la exposición al sol. Cuando la persona pasa mucho tiempo con poca luz solar se produce pérdida de energía y provoca que la persona se deprima. Aunque los días sean más cortos es recomendable pasear, hacer tareas en horas de luz solar, practicar deporte al aire libre, tener contacto con la naturaleza…

2. Hay que establecer un horario para el sueño. Se deben dormir las horas necesarias intentando mantener un horario regular durante toda la semana. En esta época del año puede afectar negativamente al estado de ánimo no descansar correctamente.

3. Es muy bueno actividades que sean típicas en esta época del año. Aprovechar para hacer actividades al aire libre, organizar eventos en el campo (comidas, visita a los pueblos, hacer senderismo, rutas en bicicleta, etc.). El deporte en general es bueno todo el año, ya se sabe.

4. Establecer nuevos objetivos da una nueva perspectiva de vida. Plantearse objetivos e ilusionarse puede servir como estimulante para evitar sentirse depresivo. La actividad provoca sentimientos de utilidad y con ella adquirimos sensación de control. Es bueno que organicemos nuestros días estableciendo objetivos realistas y que se podamos asumir, de manera que nos permita realizar las tareas más relajados y con mayor concentración.

5. Dedicar tiempo para realizar actividades que le gusten y que nos hagan sentir bien es esencial . Hay que reservar cierto tiempo cada diario para hacer aquello que les nos gusta (leer, escuchar música, pintar, ver la televisión, disfrutar de la mascota, quedar con los amigos…).

6. Practicar deporte: La actividad física provoca la liberación de sustancias en el cuerpo llamadas endorfinas además de la serotonina que mejoran el estado de ánimo. Estas sustancias generan en la persona sensación de bienestar y liberan el estrés originado en el organismo. Los expertos recomiendan establecer una rutina progresiva para que poco a poco se convierta en un hábito.

7. Dieta saludable. Una dieta rica y variada, que aporte hierro y las sustancias que contienen vitaminas C y B, puede ayudar a disminuir la aparición del trastorno depresivo. Sin embargo, las dietas ricas en azucares son menos saludables.

Este tipo de depresión suele desaparecer con el paso de algunos días. Sin embargo, cuando los síntomas son intensos y perduran en el tiempo, afectando a las diferentes áreas de la vida de la persona (laboral, personal, familiar, etc.) los especialistas recomiendan la terapia psicológica. En la psicoterapia especializada en el tratamiento de la depresión, el psicólogo dará pautas y estrategias para la conducción y modificación de los patrones de pensamiento, emocionales y de conducta que mantienen la sintomatología depresiva. De forma que con estas herramientas la persona pueda retomar poco a poco las riendas de su vida consiguiendo estabilidad emocional y aumentando la calidad de vida.

Los trastornos alimenticios.

Los trastornos alimenticios son condiciones complejas que emergen de la combinación de conductas que han estado presentes durante un largo periodo de tiempo. Sus factores pueden ser biológicos, emocionales, psicológicos, interpersonales y sociales. Los científicos e investigadores aún se encuentran aprendiendo acerca de las causas de estas condiciones físicas y emocionales que hacen tanto daño. Sin embargo ya se conocen algunas generalidades que contribuyen al desarrollo de estos trastornos.

Las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de tener trastornos de la alimentación. Suelen comenzar en la adolescencia y con frecuencia se presentan con depresión, trastornos de ansiedad y abuso de drogas.Los trastornos de la alimentación pueden causar problemas en el corazón, en los riñones e incluso la muerte. Es importante obtener ayuda a tiempo. El tratamiento incluye supervisión, terapia psicológica, asesoramiento nutricional y, algunas veces, medicinas.

Aunque los trastornos alimenticios pueden comenzar con preocupaciones por la comida y el peso, son mucho más que solamente comida. La gente con trastornos alimenticios utiliza la comida y el control de la comida como un intento para compensar los sentimientos y emociones que de otra manera son vistos como insoportables. Para algunos, la dieta, los atracones y la purgación pueden comenzar como una forma de lidiar con las emociones dolorosas y para sentirse en control de su vida personal, pero al final estos comportamientos dañan la salud física y emocional, la autoestima y la sensación de competitividad y control de la persona.

Aquí os presentamos la división de ellos:

1. Anorexia nerviosa, cuando la persona adelgaza demasiado, pero no come lo suficiente porque se siente gorda.

2. Bulimia nerviosa, que incluye períodos donde la persona come demasiado seguidos por frecuentes purgas, a veces vómitos autoprovocados o uso de laxantes.

3. Compulsión para comer, que consiste en comer sin control.

Estos son los siguientes factores psicológicos que pueden contribuir a los trastornos alimenticios: la Baja autoestima, los sentimientos de insuficiencia o falta de control de su vida y la depresión, ansiedad, enojo y soledad. Los factores interpersonales negativos afectan también a la persona puediendo causar problemas con la comida, son ejemplo de ello las relaciones personales y familiares problemáticas, dificultad para expresar sentimientos y emociones, haber sido fastidiado o ridiculizado basado en su talla o peso, una historia de abuso físico o sexual, etc.

Es muy importante tener en cuenta los Factores sociales que pueden contribuir a los trastornos alimenticios, actualmente las presiones culturales que glorifican la “delgadez” y le dan un valor a obtener un “cuerpo perfecto” son muy fuertes. Las definiciones muy concretas de belleza que incluyen solamente mujeres y hombres con ciertos pesos y figuras (para nada salubridad) y las normas culturales que valorizan a la gente en base a su apariencia física y no a sus cualidades y virtudes internas.

Los científicos todavía se encuentran investigando las posibles causas bioquímicas o biológicas de los trastornos alimenticios. En algunos individuos con trastornos alimenticios, se ha encontrado que ciertas substancias químicas del cerebro (llamadas neurotransmisores) que controlan el hambre, el apetito y la digestión se encuentran desequilibrados. El significado exacto y las implicaciones de estos desequilibrios aún se encuentran en investigación. Los trastornos de la conducta alimenticios usualmente se presentan en familias. Los estudios actuales nos indican que la genética contribuye de manera significativa en los trastornos alimenticios.

Los problemas con la comida son condiciones complejas que surgen de una variedad de causas probables. Sin embargo, una vez que comienzan, pueden crear ciclos de destrucción física y emocional que se perpetúan a sí mismos. La ayuda profesional es siempre recomendada en el tratamiento de los alimenticio. La familia es importante para conseguir resultados estables, también si la paciente aun no vive con sus padres. Como en muchos casos hay mecanismos similares como en el síndrome obsesivo compulsivo una forma de farmacoterapia puede ser con Ketamina, pero siempre en el contexto con psicoterapia.

El trastorno bipolar.

El trastorno bipolar no es inestabilidad emocional. No hay que confundir estos conceptos. El trastorno es realmente grave y debe ser tratado cuanto antes.

Cuando un familiar padece ese trastorno, la probabilidad de que otro familiar lo sufra es alta. Tanto hombres como mujeres pueden sufrir esta psicopatología que comúnmente se diagnostica a los 20 años.
Los factores ambientales, el uso de sustancias psicoactivas y farmacológicas pueden provocar también que dicho trastorno se desarrolle.
Entre el uso de medicamentos y las drogas que pueden provocar el trastorno bipolar se encuentran:
Drogas: cocaína, éxtasis, anfetaminas o marihuana.
Medicamentos: Los que son usados para tratar problemas de tiroides y los corticoesteroides, usados por su efecto antiinflamatorio e inmunosupresor en el tratamiento de diferentes patologías: enfermedades respiratorias, oftalmológicas, respiratorias, reumáticas, etc., así como en el trasplante de órganos para evitar el rechazo.
Como consecuencias negativas asociadas al trastorno bipolar encontramos los problemas de tiroides, dolores de cabeza, migraña, diabetes, problemas de corazón y obesidad.
Aunque es una patología grave y puede afectar a la persona que lo padece y a su calidad de vida, es posible llevar una vida plena y feliz con el correcto tratamiento. Los estabilizadores del humor y un estilo de vida controlado ayudan notablemente al bienestar general de las personas diagnosticadas. Por supuesto si la persona no se trata, sus síntomas empeorarán.
Existen distintas variaciones del trastorno bipolar:
Ciclotimia: Es la versión menos severa del trastorno. Sus síntomas persistes al menos dos años y su caracterización son leves fases de depresión
e hipomanía (actividad exagerada seguida de otra depresión).
Tipo I: Presencia de episodios de manía o mixtos. El paciente no tiene porque sufrir episodios depresivos, aunque el 90% de ellos lo padecen.
Tipo II: Se define por la existencia de episodios depresivos e hipomanía.
Trastorno Bipolar no especificado: Trastornos con características bipolares que no cumplen los criterios del tipo I ni del II.
También existe el subtipo de „trastorno bipolar ciclado“ en que las personas presentan cuatro o más episodios de depresión mayor, hipomanía,manía o estados
mixtos en el periodo de un año.

El cáncer y la salud emocional.

Los sentimientos de depresión, ansiedad y miedo son muy comunes en los pacientes de cáncer. Son respuestas normales a esta experiencia que cambia sus vidas ya que produce un gran impacto sobre la persona.
Son muchos los aspectos que pueden causar estos sentimientos; los cambios en la imagen corporal puede afectar a la autoestima y la confianza, las alteraciones en los roles familiares y de trabajo, el dolor, las náuseas y el cansancio en general. Al padecer cáncer se puede sentir también miedo a la muerte, al sufrimiento, al dolor y a todo lo desconocido que puede suceder.
Es posible que la depresión dificulte afrontar el tratamiento. Puede que también interfiera en su capacidad a la hora de tomar decisiones.En consecuencia, identificar y tratar la depresión es importante cuando se está tratando un cáncer.Los síntomas de depresión pueden aparecer poco después del diagnóstico, durante el tratamiento o después. Estos varían de leves a graves.La depresión grave interfiere en el día a día de la persona, en sus relaciones, actividades y responsabilidades.
Una persona que tiene cáncer tiene más posibilidades de experimentar depresión si cumple con los siguientes factores de riesgo:
Diagnóstico anterior de la depresión o ansiedad.
Antecedentes familiares de depresión o ansiedad.
Falta de apoyo de amigos o familiares.
Dificultades económicas.
Es recomendado para la mayoría de los pacientes de cáncer hacer una detección de la depresión. Esta debe hacerse cuando a la persona se le detecta la enfermedad y durante el tratamiento. También en la recuperación. Para ello se deberán tener en cuenta los sentimientos del enfermo, sus inquietudes, los síntomas físicos y el impacto del cáncer en su vida cotidiana. El tratamiento de la depresión de un paciente no solo le da más calidad de vida , también puede aumentar el tiempo de supervivencia.

Según los últimos estudios, la depresión cambia la estructura del cerebro.

Recientes estudios de investigadores de la Universidad de Edimburgo (en el Reino Unido) han identificado cambios en la estructura del cerebro que podrían ser producidos por una depresión. Concretamente, las alteraciones se han encontrado en la parte del cerebro conocida como materia blanca, que contiene trazos de fibra que permiten a las células cerebrales comunicarse entre sí mediante señales eléctricas. La materia blanca es un componente clave del cableado del cerebro y su alteración se ha relacionado con problemas de procesamiento de emociones y habilidades de pensamiento. Para ello se ha utilizado una técnica de vanguardia conocida como imágenes con tensor de difusión para mapear la estructura de la sustancia blanca. Se ha revelado que una parte de dicha materia se había reducido en las personas que habían reportado síntomas indicativos de una depresión y los mismos cambios no se observaron en personas que no tenían estos síntomas.

El estudio se ha realizado en colaboración con Universidad de Glasgow sobre 3.000 personas y está ayudando a entender la biología de la depresión pudiendo así ayudar en la búsqueda de un mejor diagnóstico y tratamiento.

La depresión es la principal causa mundial de discapacidad, y afecta a alrededor de una quinta parte de los adultos del Reino Unido durante toda la vida. Los síntomas de la enfermedad son: estado de ánimo bajo, agotamiento y sentimientos de vacío.

Los expertos aseguran que el gran número de personas incluidas en la muestra ( unas 3.461) garantizan que los resultados del estudio son muy consistentes. Los participantes fueron recogidos del UK Biobank, un registro nacional de investigación con datos de salud disponibles de 500.000 voluntarios. Dicho programa forma parte de una iniciativa de Wellcome Trust llamada ‚Stratifying Resilience and Depression Longitudinally (STRADL)‘, que tiene como objetivo clasificar subtipos de depresión e identificar factores de riesgo. En él se utilizan datos de la muestra individual más grande publicada hasta la fecha y demuestra que las personas con depresión tienen cambios en el cableado de la materia blanca de su cerebro.

La conclusión más importante es que a la que se ha llegado es que hay una necesidad urgente de proporcionar tratamiento para la depresión y una mejor comprensión de los mecanismos para el desarrollo de nuevos y más eficaces métodos de tratamiento.

Los próximos pasos de dicho estudio están encaminados en observar cómo la ausencia de cambios en el cerebro se relaciona con una mejor protección contra el malestar y el mal humor.

Problemas de sueño, la antesala de la depresión.

Según revela un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, en Palo Alto, California, Estados Unidos. Los trastornos del sueño pueden advertir sobre el empeoramiento de los pensamientos suicidas en adultos jóvenes, independientemente de la gravedad de la depresión de un individuo.

Los problemas de sueño entre los adultos jóvenes en riesgo de suicidio –especialmente la variación en cuándo se fueron a dormir y cuando se despertaron– surgieron como un signo de advertencia de empeoramiento de pensamientos suicidas en los días y semanas siguientes, según el análisis, cuyos resultados se detallan en la edición digital de este miércoles de ‚Journal of Clinical Psychiatry‘.

El suicidio es la segunda causa de muerte entre los adultos jóvenes, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. „El suicidio es el resultado trágico de la enfermedad psiquiátrica que interactúa con múltiples factores de riesgos tanto biológicos, como psicológicos y sociales“, explica la autora principal del estudio, Rebecca Bernert, profesora asistente de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de Stanford. Las alteraciones del sueño se diferencian de otros factores de riesgo porque son visibles como una señal de advertencia, pero no estigmatizantes, y son a la vez altamente tratables, por eso cree que pueden representar un importante objetivo de tratamiento en la prevención del suicidio, añade esta investigadora.

Se han evaluado previamente los trastornos del sueño como un factor de riesgo de suicidio, pero ningún análisis previo ha investigado objetivamente el sueño perturbado como un indicador de riesgo a corto plazo en adultos jóvenes. Este trabajo recogió características de sueño tanto objetivo como con la información aportada por los jóvenes con alto riesgo de suicidio.

Fueron 50 adultos jóvenes los que participaron en el estudio, de edades entre 18 y 23 años, seleccionados entre casi 5.000 estudiantes de pregrado matriculados en un grupo de investigación universitaria. Los participantes tenían antecedentes de intentos de suicidio o ideación suicida reciente, es decir, pensamientos de suicidio.

Durante una semana se evaluó el sueño de los sujetos, en la cual los participantes usaron dispositivos de reloj que contenían un acelerómetro para medir sus movimientos de muñeca mientras dormían o trataban de dormir. El dispositivo había sido previamente validado como una forma precisa de distinguir los patrones de sueño-vigilia y generar una variedad de mediciones de sueño.

Al inicio del estudio y siete y 21 días después, los participantes también respondieron a cuestionarios para medir la gravedad de sus síntomas suicidas, insomnio, pesadillas, depresión y consumo de alcohol. Los que tenían un alto grado de variabilidad en los tiempos en los que se quedaban dormidos durante la noche y los tiempos en que se despertaban por la mañana eran más propensos a experimentar síntomas suicidas en las calificaciones a los siete y 21 días.

Dormir en momentos muy diferentes cada noche era especialmente predictivo de un aumento en los síntomas suicidas, según los investigadores. Las relaciones entre el sueño y los síntomas suicidas se sostuvieron incluso cuando los investigadores controlaron la gravedad de la depresión de los participantes, el consumo de sustancias y la gravedad de sus síntomas suicidas al inicio del análisis.

Los participantes con una gran variación en cuándo se quedaron dormidos también informaron de más insomnio y pesadillas, que por sí mismos predijeron de forma independiente más conductas suicidas. Según Bernet; „El insomnio y las pesadillas engendran más variabilidad en el momento en el que somos capaces de dormirnos en las noches posteriores, lo que indica la forma en que se desarrolla el insomnio“.

El sueño es un barómetro de nuestro bienestar y afecta directamente en cómo nos sentimos al día siguiente. Creemos que el mal sueño puede quebrar un respiro emocional durante los momentos de angustia, afectando a la forma en que regulamos nuestro estado de ánimo y así bajar el umbral para los comportamientos suicidas. Dormir bien significa estar en un estado de reposo, en el que se suspende toda actividad consciente y todo movimiento voluntario. Además del descanso físico, el sueño permite el desarrollo del sistema nervioso y la conservación de la energía. La falta de sueño tiene consecuencias muy evidentes durante el día como la tendencia a dormirse a todas horas, los cambios repentinos de humor, la tristeza, la irritabilidad, la actitud pesimista, el aumento del estrés, la ansiedad, el retraso en la respuesta a estímulos, menor capacidad de atención y la sensación de peso sobre el cerebro.

„Los trastornos del sueño y las ideas suicidas son síntomas de depresión, por lo que es crítico desentrelazar estas relaciones y evaluar factores que son independientes para predecir el riesgo“, según Bernert. Actualmente, se llevando a cabo dos ensayos clínicos de prevención del suicidio para probar la eficacia de un breve tratamiento de insomnio sin medicación para comportamientos suicidas. El sueño perturbado es modificable y altamente tratable mediante intervenciones breves y de acción rápida.

En Psychosomatik ofrecemos un laboratorio de sueño con que el paciente puede dormir en su propia cama. Los resultados de este examen ayudan para adaptar el tratamiento individualmente al paciente.

La terapia con animales.

La misión de la terapia con animales es aprovechar la ventaja que las mascotas ofrecen para tratar enfermedades de cualquier tipo, sobretodo en niños y en mayores. Es muy usada para el autismo y las discapacidades mentales o intelectuales. El objetivo principal es mejorar la calidad emocional del ser humano y aumentar la seguridad en aquellos que por alguna razón la han perdido.
Cada vez se usan más los animales en el tratamiento de la depresión. Según los estudios, cuando el ser humano tiene cerca a un animal doméstico muy cerca, bajan sus niveles de agresividad, mostrándose cariñoso y amistoso. Hablar a los animales permite a la persona fortalecer la comunicación, aumentar la confianza y reducir los temores.
Los beneficios de la zooterapia son los siguientes:
Mayor empatía: Relacionarse con el animal hace que la persona aprenda a ponerse en la posición de los demás.
Enfocar mejor lo que sucede alrededor: Ayuda a las personas depresivas en su enfoque con el ambiente, que dejen de hablar de sus problemas para hablar de los animales…
Mejorar las relaciones con otras personas: Ayuda en la comunicación entre el terapeuta y el paciente.
Aceptación hacia los demás: Los animales tienen una manera particular de aceptar a las personas sin calificarlas y eso la persona lo aprende.
Entretenimiento: Los animales divierten a las personas.
Socialización: Las personas enfermas, gracias al tratamiento, se muestran más alegres, más sociables, menos ansiosas, menos estresadas y más animadas.
Perciben estímulos cerebrales: En los pacientes con depresión, la presencia de un animal ayuda a que la atmósfera se aclare, haya más distracción, y con la alegría del juego y el divertimento disminuye el sentimiento de aislamiento.
Beneficios fisiológicos: Los animales producen una sensación de relax y gracias a ella baja la presión sanguínea.
Entrenar a los animales y sus propias habilidades hacen su presencia muy útil para advertir sobre situaciones que pueden poner en peligro la vida de las personas y su salud. Gracias a sus 250 millones de receptores olfatorios, son capaces de detectar cambios en el organismo que nosotros no podemos percibir. Además gracias a su vista y olfato súper desarrollados pueden estudiar más profundamente a las personas. Mediante ladridos, agitaciones o intentos de llamar la atención, los animales pueden avisar a tiempo y evitar una crisis en el paciente, lo cual es perfecto para el equipo médico que puede prevenir y salvar a la persona. Las terapias asistidas con animales son mayormente requeridas en hospitales, clínicas, instituciones mentales y también en la actualidad son muy eficientes en centros penitenciarios y asilos.

LA ADICCIÓN A LAS DROGAS

La adicción es definida como una enfermedad crónica caracterizada por el consumo de drogas, aún a sabiendas del daño que producen.

Se considera una enfermedad del cerebro, debido a que lo modifica afectando a su estructura y a su funcionamiento.

Dichos cambios pueden ser de larga duración y conducen a comportamientos peligrosos que se observan en las personas que abusan del consumo de drogas.

Son diversas las razones por las que la gente empieza a consumir drogas; la mayoría de las drogas de las que se suele abusar producen sensaciones de placer intenso que dependiendo de la sustancia va seguido de sentimientos de relax y satisfacción.

Algunas personas sufren ansiedad social, trastornos de estrés y depresión, pudiendo empezar a hacer uso de la droga en un intento de disminuir la sensación de angustia.

Muchas veces el estrés juega un papel importante en el consumo de droga o en su abuso, siendo también factor de recaída en los pacientes que se recuperan de una adicción.

Otra razón por la que algunas personas abusan de las drogas es cuando sienten que están bajo presión y quieren aumentar o mejorar sus capacidades o rendimiento (en el trabajo, en el deporte, etc…). Lo que puede ser experimental al principio y convertirse con el tiempo en un abuso, pasando a la adicción.

La curiosidad es otra de las grandes trampas en las que puede caer una persona (sobretodo la gente joven) a la hora de caer en la droga y su adicción.

En este aspecto, los jóvenes son los más vulnerables a nivel social, ya que son más propensos a participar en comportamientos de riesgo.

La finalidad de ayudar a una persona adicta es que deje de recurrir a la búsqueda y al consumo de la droga. No suele ser (por lo general) suficiente con un ciclo de tratamiento a corto plazo ya que una de sus características son las recaídas. Muchas veces el proceso es largo , implica varias intervenciones y constante
supervisión.

El tratamiento para la adicción a la droga puede incluir terapia de conducta, medicación el neurofeedback o una combinación de ellos, variando según las necesidades del paciente y según el tipo de droga del que sea adicto. También el deporte y la hipoterapia pueden tener una función importante.

El tratamiento dependerá también de la gravedad de la adicción y las recaídas. Hay que tener en cuenta que el adicto tendrá también otros problemas que tratar, como los ocupacionales, legales, familiares y sociales, incluyendo trastornos mentales. Hoy existen muchos caminos para salir y no tienen que ser dolorosos, como se decía antes. Para cada paciente hay que buscar su propia terapia dependiendo de la meta: abstinencia, abstinencia parcial o consumo reducido. El paciente tiene que elegir, no el terapeuta. Así se aumenta la motivación. ¡Mejor un paso pequeño tras otro con éxito, que pasos grandes con recaída!

¿Qué es el trastorno del consumo de alcohol?

Cuando el consumo de alcohol causa problemas graves en la vida de una persona y sin embargo continúa bebiendo, decimos que padece un trastorno del consumo de alcohol.
Todavía no se sabe cuales son los factores causantes del alcoholismo, aunque según los expertos, puede que dicho problema de salud sea debido a una combinación genética, medioambiental y psicológica (debido a impulsividad o falta de autoestima). Con ello nos referimos a los factores internos de la persona, el estilo de vida y el entorno, la falta de habilidad a la hora de sociabilizarse y las malas situaciones familiares.
Se dice que si uno de los progenitores tiene problemas con el alcohol el nivel de riesgo en los hijos será mayor.
Las personas pueden ser más propensas a tener problemas con el alcohol si cumplen los siguientes puntos:
-es un adulto bajo presión de grupo.
-se padece depresión, trastorno bipolar, trastorno de ansiedad o esquizofrenia.
-se tiene acceso fácil al alcohol.
-se tienen problemas con las relaciones.
-el estilo de vida es estresante o aburrido.
Para saber si una persona padece un trastorno por consumo de alcohol, los especialistas han desarrollado una lista de síntomas que la persona tiene que presentar y cumplir durante el último año. Si es así será diagnosticada.
Citamos a continuación:
-La cantidad de ocasiones en que la persona bebe más o más tiempo de lo planeado.
-Se ha querido reducir el consumo o dejarlo pero no se ha podido.
-Se gasta mucho tiempo y esfuerzo en conseguir alcohol, hacer uso de él o recuperarse de sus efectos.
-Tener ansias de alcohol o impulso fuerte por tomarlo.
-El consumo hace que se falte al trabajo, escuela y provoca malos comportamientos.
-Se continúa bebiendo incluso cuando la relación con los más cercanos se deteriora.
-La persona ha dejado de practicar actividades con las que antes disfrutaba.
-Se involucra en situaciones en las que puede salir dañado.
-Sigue bebiendo a pesar de que sabe que empeora su problema de salud.
-Necesita más alcohol cada vez para emborracharse.
-Sufre síntomas de abstinencia cuando pasan los efectos del alcohol.

 

Se diferencia entre un consumo arriesgado, un consumo dañoso y la dependencia al alcohol.Los efectos del alcohol en el cuerpo dependen de varios factores como el peso, edad, sexo, etc; y afecta negativamente a músculos, sistema nervioso, estómago, corazón, hígado, páncreas, intestino e incluso genitales. Además de provocar un largo listado de enfermedades.El consumo dañoso o la dependencia al alcohol son multicausal por lo que en su tratamiento debe haber un enfoque multidisciplinar de varios profesionales especializados. Todo el tratamiento terapéutico estará basado en intervenciones psicoterapéuticas, farmacológicas y psicosociales.

Importante es, que la meta del paciente y de su médico sean iguales. No hace sentido, si el médico quiere que el paciente sea abstinente, si el mismo no lo quiere. Dependiendo de la situación individual del paciente la meta puede ser un consumo controlado, una abstinencia secuencial o la abstinencia para siempre. Para cada camino existen ayudas psicológicos y farmacológicos.

El síndrome de Burnout ¿Qué es y como se manifiesta?

El síndrome de burnout es un tipo de estrés laboral, un estado de agotamiento físico, mental o emocional que acaba afectando a la autoestima de la persona.
Se caracteriza por ser un proceso paulatino en el que las personas pierden el interés por sus tareas y el sentido de la responsabilidad llegando a tener depresiones profundas.

Es una respuesta al estrés crónico que se origina en el contexto laboral y repercute de modo individual, afectando también a aspectos de organización y socialización.

Los síntomas del burnout pueden ser los siguientes:
Agotamiento emocional: la persona que sufre burnout padece agotamiento psíquico y fisiológico. A nivel físico nota una pérdida de energía y fatiga. Las labores diarias producen agotamiento emocional.
Despersonalización: Se manifiestan con actitudes negativas en la relación con los usuarios/clientes.
Se sufre un incremento de irritabilidad, se pierde la motivación. Al endurecerse las relaciones a veces se tiende a deshumanizar el trato.
Falta de realización personal: Disminuye la autoestima dando paso a la frustración de las expectativas y manifestando estrés a todos los niveles (fisiológico, cognitivo y de comportamiento).
¿Cuales son las causas que pueden causar agotamiento en el trabajo?
El burnout puede ser resultado de varios factores y se presenta normalmente cuando se dan condiciones tanto a nivel de la persona como organizacional.
Estas son las causas más comunes:
Falta de control.
Expectativas poco claras.
Dinámica de trabajo disfuncional.
Falta de valores en el negocio.
Mal ajuste de empleo.
Extremos en la actividad.
Falta de apoyo social.
Desequilibrio en la vida laboral, familiar y social.
Las consecuencias del burnout son las siguientes; es importante remarcar que pueden ser muy significativas y que no hay que ignorar los síntomas: estrés, fatiga, insomnio, relaciones personales negativas, depresión, ansiedad, abuso de alcohol y otras sustancias, deterioro cardiovascular, colesterol alto, diabetes, infarto cerebral, obesidad, vulnerabilidad a las enfermedades, úlceras, pérdida de peso, dolores musculares, migrañas, desórdenes gastrointestinales, alergia, asma y problemas con los ciclos menstruales.
Para identificar o destacar la existencia de burnout hay que consultar a un médico o especialista para intentar solucionarlo lo antes posible.

TRATAMIENTO DE LA DEPRESIÓN Y TRASTORNO DE ESTRÉS POST-TRAUMÁTICO CON KETAMINA

¿Qué es la ketamina?
La ketamina es un anestésico conocido desde hace décadas utilizada en anestesias breves para pequeñas operaciones o en medicina de urgencia.
Uno de los resultados que siempre ha resultado llamativo el hecho de que provoca más sueños, lo que fomenta que se use como droga. La ketamina pertenece
a una serie de fármacos que bloquean los receptores celulares para el glutamato, que es el químico que se encarga de la estimulación cerebral.
A pesar de que muchos psiquiatras están en contra, el uso de la ketamina como antidepresivo se ha extendido a nivel mundial como remedio cuando otros medicamentos fracasan. Su mecanismo de acción es completamente diferente y ofrece una gran ventaja que los otros antipresivos no tienen: su efecto es inmediato y disminuye los
pensamientos de suicidio el mismo día.
La dosis que se administra es muy reducida y se hace en forma de perfusión durante 40 minutos. Casi nunca tiene efectos secundarios y si ello sucede, estos desaparecen en cuanto se detiene la perfusión.
La mayoría de los pacientes afirman que después de su tratamiento con ketamina su estado de ánimo ha mejorado notablemente y se notan más claros a la hora de pensar.
Dicho efecto puede extenderse más incluso al día siguiente, meses o años. Se ha demostrado que la ketamina actúa mucho más rápido que los medicamentos antidepresivos más utilizados que actualmente están disponibles y que requieren más semanas para tener efecto.
Es importante señalar que la vida de la sustancia dentro del organismo es extremadamente corta.
Otra de las ventajas de la ketamina es la neuroplasticidad, por lo que los pacientes están más preparados para la psicoterapia y la neurorretroalimentación. Se inicia así un periodo que es importante en el que es posible realizar una terapia intensiva con el paciente con el objetivo de realizar cambios que sean duraderos.
Se ha comprobado que el uso de la ketamina es muy efectivo con las personas depresivas debido a dolores crónicos o en esas depresiones que se manifiestan mediante el dolor (las llamadas depresiones somatizadas)
Con el tiempo han ido surgiendo más estudios sobre la efectividad de esta sustancia que no solo es eficaz en el tratamiento de las depresiones, sino que también lo es ante trastornos de estrés postraumático. Ante adicciones a opiáceos se ha demostrado que reduce el impulso de consumir de nuevo.

Los trastornos de personalidad.

Los trastornos de personalidad son un grupo de afecciones mentales en las que una persona tiene un patrón de comportamiento, emociones y pensamientos durante un tiempo bastante prolongado que resulta ser diferente a lo que se espera en su cultura. No son una patología mental, pero limitan sobremanera el equilibrio emocional de las personas que lo padecen.
Aunque no se conocen sus causas, hay varias teorías que intentan explicarlas. Son alteraciones del desarrollo que aparecen en la infancia o la adolescencia y persisten en la madurez.
Contrariamente, la trasformación de la personalidad es adquirida normalmente en la vida adulta, como consecuencia de situaciones estresantes, graves o prolongadas, de privaciones ambientales externas, trastornos psiquiátricos graves o de lesiones o enfermedades cerebrales.
Las personas que sufren trastornos de personalidad presentan actitudes y un comportamiento falto de armonía, lo que afecta a su personalidad, como por ejemplo a la afectividad, a la excitabilidad, falta de control de impulsos, modos de percibir y de pensar y el estilo que tienen a a hora de relacionarse con los demás, conllevando un considerable malestar.
La forma de comportamiento anormal de estas personas es duradera y tiene una larga evolución. No se limita a episodios concretos de enfermedad mental.
Las manifestaciones que hemos comentado anteriormente aparecen siempre durante la infancia o la adolescencia y persisten en la madurez, deteriorando el rendimiento profesional y social.
Los trastornos se diagnostican sobre la base de una evaluación psicológica. Se valorarán los antecedentes y la gravedad de los síntomas de la persona.
Suelen ser pacientes que en un principio no han buscado ayuda ya que han vivido siempre pensando que el trastorno era parte de ellos, por lo que suelen acudir a un profesional cuando su comportamiento ha provocado problemas graves en su vida.
Lleva tiempo tratar un trastorno de personalidad, por lo que es importante que la persona que lo padece acuda a psicoterapia. Muchas veces será de gran importancia la ayuda de la familia y de la pareja.

La astenia primaveral.

La astenia primaveral no es una enfermedad, es un síntoma que deberse a estar padeciendo enfermedades orgánicas o psicológicas. Otras causas como el estrés o el exceso de trabajo pueden afectar también.
Coincidiendo con el paso del invierno a la primavera un 2% de la población puede sufrir cansancio o astenia. Además, esa sensación es posible que aparezca junto a otras manifestaciones.
Es importante decir que no es un trastorno psiquiátrico, no se debe confundir con el TAE (Trastorno Afectivo Estacional), que si que es una tipología de depresión.
No existe una teoría concreta respecto a como se produce la astenia primaveral pero parece que son dos los factores que la causan al combinarse: uno de ellos es el número de horas de luz solar y el otro son los ciclos hormonales.
¿Cómo podemos prevenirla? Es importante llevar un ritmo de vida saludable y ordenado con una dieta equilibrada. Es muy importante comer verduras, hortalizas, alimentos ricos en vitaminas y minerales, sin olvidar los alimentos de origen animal. Es importante remarcar que hay alimentos que favorecen la producción de serotonina.
Siguiendo estas instrucciones los factores externos no minarán nuestra energía.
Mantener hidratado el cuerpo es muy importante también. Es conveniente beber bastante agua durante el día complementando la ingesta de líquidos con infusiones y con zumos. Hay que evitar el café, las bebidas excitantes y el alcohol.
Las horas de sueño son importantes. Debemos dormir mínimo 8 y si necesitamos más, pues las que necesitemos para sentirnos descansados. Seguir unos horarios fijos a la hora de ir a dormir y de levantarnos nos ayudará.
Por supuesto: No hay que fumar.
¡Atención! No hay que automedicarse. Por otra parte, si la persona está correctamente alimentada no hay que tomar suplementos nutricionales. Hay que evitar la toma de vitaminas en exceso (hipervitaminosis), por lo que SIEMPRE debemos consultar con nuestro médico.

La Depresión.

La depresión es una enfermedad que se caracteriza por un sentimiento de tristeza profunda, decaimiento del ánimo, pérdida de interés por todo e imposibilidad de experimentar placer o capacidad de disfrutar cualquier experiencia. Afecta a la persona en su orden de vida cotidiana y relaciones sociales siendo así la segunda enfermedad mental más incapacitante en cuento a grado de discapacidad y gasto social que origina.

De ella no depende la debilidad de la persona, su fragilidad o su carácter ya que factores como el estrés y la ansiedad pueden influir en su aparición. Cabe decir que no distingue entre edades, género, estilo de vida ni situación económica. La depresión afecta a nuestro estado de ánimo, a nuestro bienestar, a nuestra interacción social, al apetito y al deseo sexual.

Los síntomas que padecen las personas con depresión son varios. El enfermo siente imposibilidad a la hora de disfrutar los momentos gratificantes. No puede gozar del placer. Se pierde el interés ante las situaciones, personas y cosas. Se genera una especial vulnerabilidad al estrés y todo resulta muy complicado para la persona, que además sufre un empeoramiento del humor que va en progresión durante el día.El enfermo depresivo sufre un sentimiento de culpa que le llega sin motivo alguno, muchas veces acompañados de pensamientos pesimistas e ideas de suicidio.

Los niveles de ansiedad e irritabilidad son altos y la tolerancia al dolor es baja. Además se alteran los ciclos del sueño, causando déficit en el descanso y empeorando con ello la situación. Se producen cambios somáticos como la fatiga, cambios en el apetito, variaciones de peso, disfunción sexual y problemas estomacales.

En más de un 90% de los casos empeora la función cognitiva: la planificación, la toma de decisiones, la concentración, la organización, la organización, fallos de memoria a corto y largo plazo, pérdida de agudeza mental y pérdida en la velocidad del pensamiento y el juicio. Aparecen síntomas que afectan al funcionamiento cerebral y a los ritmos y fluidez del habla.

La persona enferma de depresión nota también una bajada en la actividad física y sufre una bajada en la calidad de vida al ver afectada su funcionalidad para llevar a cabo las tareas de la vida cotidiana, lo que afecta a sus relaciones sociales, familiares, de trabajo, estudio y rutina doméstica. Para lograr la rehabilitación de una persona que sufre depresión es muy importante el ambiente que la rodea. Será de gran relevancia la comprensión y la paciencia de amigos y allegados, que serán además un punto clave para animar al enfermo a seguir su tratamiento hasta le final.

La depresión se trata de varias formas: Común son la farmacoterapia con antidepresivos y la psicoterapia.Muchos efectos también muestra el deporte. Cada día 40 minutos correr o nadar tiene mas efectos que la medicación. Un medicamento recientemente descubierto para esta indicación el la Ketamina. Las infusiones con Ketamina muestran un efecto muy pronto y reducen tendencias suicidas en el momento de su aplicación. Y el neurofeedback es un nuevo método para el entrenamiento del cerebro en sus partes menos activos sin utilizar medicamentos, sólo con un electroencefalograma un ordenador y un software especial. Y hay mas posibilidades! Lo importante es, que el depresivo no pierda su esperanza. Casi siempre se puede ayudar.

El trastorno de ansiedad.

 

El trastorno de la ansiedad abarca varias formas diferentes de un tipo de trastorno mental. Se caracteriza por un miedo y una ansiedad anormal y patológica.
Los criterios diagnósticos actuales reconocen una gran variedad de trastornos de ansiedad. Además, estudios recientes han demostrado que un 205 de la población española puede estar afectada por uno o más desordenes.
Se ha hallado que en la genética encargada de propiciar y desarrollar los trastornos de ansiedad es la misma que la involucrada en los trastornos depresivos y bipolares.

La ansiedad abarca cuatros aspectos que el individuo que la padece puede experimentar: aprehensión mental (preocupación constante, cansancio, irritabilidad, problemas de concentración y dificultad para dormir), tensión física, síntomas físicos (se pueden manifestar síntomas cardíacos, palpitaciones, taquicardias, dolor en el pecho, mareos, desmayos, indigestión, diarreas, problemas de respiración, tec…) y ansiedad disociativa.

Los trastornos de ansiedad se dividen principalmente en:

  • Trastorno de la ansiedad generalizada.
  • Trastorno del pánico.
  • Trastorno obsesivo compulsivo.
  • Trastorno por estrés post- traumático.
  • Trastorno por estrés agudo.
  • Trastorno por ansiedad social o fobia social.
  • Trastorno fóbico.

Otros no especificados o producidos por consumo de sustancias.

Sus causas pueden ser debido a:

Causas genéticas y epigenéticas: La ansiedad puede heredarse. Aunque hay que decir que una persona que no es ansiosa por naturaleza puede experimentar el sentimiento de temor ante una situación de tensión. La violencia durante el embarazo puede causar una personalidad más vulnerable al niño.
Causas circunstanciales: Haber vivido hechos traumáticos como un accidente de tráfico, un atentado o un incendio puede provocar ansiedad. En estos casos puede suceder que la ansiedad desaparezca cuando concluye el problema, aunque también puede prevalecer durante meses o años.

El consumo de drogas crea ansiedad. Las anfetaminas, la cocaína, el éxtasis o el LSD son sustancias estupefacientes que pueden provocarla. la cafeína y la teína pueden provocarla en algunas personas.
Sin llegar a ser traumáticas, algunas experiencias vitales pueden causar ansiedad. Cambios vitales como el embarazo, alteraciones en el ámbito laboral, etc, pueden producir malestar.
Es muy importante prestar atención a los síntomas que está padeciendo el paciente ya que hay que prevenir que se puedan padecer crisis más severas.

Cada uno de los diferentes tipos de trastorno, debido a sus síntomas y características, requieren tratamientos diferentes. Las emociones presentes en dichos trastornos pueden ir de simple nerviosismo a episodios de terror o pánico.